Saturday, 20 de September de 2008

Los miembros de la Cuchara de Palo delante de toneles de Corcovo. En el centro con camisas claras José Antonio Megia (izquierda) y su hijo Domingo, responsable de la Bodega.

Los miembros de la Orden de los Caballeros de la Cuchara de Palo hemos celebrado el capitulo número setenta y cuatro en plena campaña de la vendimia. Para ello nos hemos desplazado hasta la manchega ciudad de Valdepeñas en la que hemos vivido in situ el proceso completo de la elaboración del vino, desde la recolección de la uva en el viñedo, y su posterior prensado y preparación del caldo para la fermentación, hasta el reposo en el silencio y la penumbra de la bodega. Para ello visitamos el Museo del Vino, en el que recibimos las explicaciones pertinentes del experto bodeguero y enólogo Domingo Megía sobre los pormenores de la historia y la cultura de los vinos de Valdepeñas, tan unidos secularmente a la gastronomía tradicional de la Comarca Norte de Jaén, en la que tiene su sede fundacional La Cuchara de Palo. En la Bodega J.A. Megia en Hijos, en la que se elaboran los vinos Corcovo fuimos recibidos por su propietario José Antonio Megía, vicepresidente de los Mayorales del Vino, una de las más acreditadas instituciones nacionales dedicadas a temas enófilos, y asistimos al proceso de producción de los vinos de calidad que produce su bodega utilizando la tecnología más innovadora. En la bodega propiamente dicha, excavada en el siglo XIX a quince metros de profundidad, fuimos cómplices del silencio y la frescura donde dormitan su sueño su sueño de reposo los futuros crianzas y reservas de Megia e Hijos. En el salón noble de la bodega degustamos una selección de los diferentes vinos Corcovo acompañados de un menú tradicional de la cocina manchega, en la que se utilizó un aceite de oliva virgen extra de los olivos de Jaén para preparar el famoso pisto manchego. Previamente la representación de La Cuchara de Palo y demás acompañantes visitamos dos tabernas señeras de Valdepeñas en las que degustamos, entre otras cosas los exquisitos quesos manchegos, culminando la jornada gastronómica con los afamados “bizcochos con baño de lustre” de tanta tradición en aquella tierra de vinos y molinos, y una excelente mistela (licor dulce) que produce la familia Megía para su auto consumo, y en este caso también para el nuestro.
Como en otras ocasiones, hemos prometido volver a Valdepeñas, tierra de afamados vinos, expertos bodegueros y excelentes personas que se lo beban.


Los miembros de la Cuchara de Palo en la bodega de crianza de Corcovo, excavada en 1887 a más de 15 metros de profundidad, en la que recibieron información sobre la elaboración de sus vinos de crianza. (Fotos de Manolo Rincón)



En la Taberna del Buen Bebedor degustamos el rosado de Corcovo con tapas manchegas. Agachado en el centro, Cristobal Relaño, alcalde de Marmolejo, ciudad del agua de Jaén, que nos acompañó en la ciudad del vino: Valdepeñas.
Por: La Cuchara de Palo | Capítulos ordinarios y extraordinarios | Comentarios (0) | Referencias (0)
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